¿Qué es lo mejor de estar en la 7.ª clase? Para nosotros, sin duda, la excursión lingüística a España a través del programa Erasmus+.
El 15 de septiembre nosotros (un grupo de 10 alumnos y alumnas de español) viajamos muy temprano en tren y en avión a Málaga, donde nos recogieron nuestras familias de acogida. Algunos vimos la playa por primera vez y estábamos muy emocionados.
Durante la semana fuimos a la escuela de idiomas, donde mejoramos nuestro español y también cocinamos paella con una cocinera muy simpática. Paseamos por la ciudad, visitamos la Alcazaba de Málaga y disfrutamos de la playa delante de nuestra casa.
Uno de los momentos más divertidos fue la Gincana cultural en el paseo marítimo: al principio estábamos un poco tímidos, pero al final todos disfrutamos mucho. También probamos tapas y churros con chocolate, paseamos por mercados locales y conocimos a alumnos y alumnas de la escuela Ave María.
Además, hicimos excursiones impresionantes al Caminito del Rey, a Nerja con sus playas bonitas y finalmente a Sevilla con el Real Alcázar y el parque de María Luisa.
La despedida después de una semana, el 22 de septiembre, fue difícil. Regresamos cansados, pero muy felices y con muchos recuerdos para siempre a casa. ¡La semana fue inolvidable!
Was ist das Beste daran, in der 7. Klasse zu sein? Für uns auf jeden Fall die Erasmus+ Sprachwoche in Spanien.
Am 15. September reisten wir (eine Gruppe von 10 Spanischschüler*innen) sehr früh mit dem Zug und anschließend dem Flugzeug nach Málaga, wo uns unsere Gastfamilien abholten. Einige von uns sahen zum ersten Mal das Meer und waren sehr aufgeregt. Während der Woche besuchten wir die Sprachschule, bildeten uns sprachlich weiter und kochten Paella mit einer sehr netten Köchin. Wir spazierten durch die Stadt, besichtigten die „Alcazaba“ von Málaga und genossen den Strand direkt vor unserem Haus.
Einer der lustigsten Momente war die Kultur-Rallye an der Strandpromenade: Am Anfang waren wir ein bisschen schüchtern, aber am Ende hatten alle großen Spaß. Wir probierten auch Tapas und Churros mit Schokolade, bummelten über lokale Märkte und lernten Schülerinnen und Schüler der spanischen Schule Ave María kennen.
Außerdem machten wir beeindruckende Ausflüge zum Caminito del Rey, einem Schlucht-Wanderweg, in das kleine Bergdorf Nerja mit seinen schönen Stränden und schließlich nach Sevilla, wo wir den Palast „Real Alcázar“ besichtigten.
Der Abschied nach einer Woche am 22. September war schwer. Wir kamen müde, aber sehr glücklich und mit vielen bleibenden Erinnerungen nach Hause zurück. Die Woche war unvergesslich!
