En enero/febrero de 2026 tuve el placer de viajar a México para un intercambio con nuestra escuela asociada, el Colegio Austriaco Mexicano.
Me quedé en la casa de mi socio de intercambio Yanni y fui con él a la escuela, donde también hay muchas clases en alemán. Los fines de semana conocí el país, con viajes a las pirámides del Pueblito y de Teotihuacan, el centro histórico de Querétaro, la ciudad de México y Puebla. Además, recibí la oportunidad de probar la rica comida mexicana, tanto en restaurantes como en casa, y de explorar la bonita naturaleza, caracterizada por su diversidad. Sin embargo, en la zona semidesértica donde se encuentra Querétaro, la mayor variedad se aprecia en sus especies de cactus. Igual de diversa es la gente mexicana. Todas las personas que conocí tienen algo en común: su amabilidad. Mi familia anfitriona me recibió con tanta hospitalidad, lo que inmediatamente me hizo sentir cómoda. Aunque la barrera lingüística fue algo difícil, especialmente al principio, las películas, las conversaciones con mi madre anfitriona y las visitas a una clase de teatro me ayudaron a sumergirme en la lengua.
En resumen, fue una experiencia increíble que recomiendo a tod@s para ganar habilidades en una nueva lengua, conocer otra cultura y hacer recuerdos inolvidables.
